La Sección Zoología Agrícola de la Estación Experimental Agoindustrial Obispo Colombres emitió una recomendación para comenzar con los monitoreos de Diatraea Saccharalis, una plaga clave del cultivo de la caña de azúcar en Tucumán, antes del inicio de la zafra. La entidad indicó que los monitoreos realizados en campañas anteriores determinaron que el gusano perforador genera todos los años importantes pérdidas económicas para el sistema productivo sucroalcoholero. Por eso aconsejan comenzar a monitorear los cañaverales para conocer el daño (intensidad de infestación es el término técnico) producido por esta plaga.

Para estimar el daño en cada campo, se recomienda que los productores realicen monitoreos para determinar el daño del gusano. Para ello se deben cortar tres muestras de 10 tallos de caña por tablón o unidad de manejo intentando abarcar todo el lote. Las 10 cañas de cada muestra deben ser de distintas cepas y pueden extraerse de raíz o cortarse en la base del tallo (en este caso se debe desinfectar la herramienta de corte para evitar contagiar plagas). Luego se debe contabilizar la cantidad de entrenudos con perforación y entrenudos totales, para calcular la intensidad de infestación. Este dato nos da una idea aproximada del estado del cañaveral y a partir de esa información el productor podrá distinguir cuáles lotes o fincas presentan mayores ataques. También servirá de antecedentes para determinar si es necesario aplicar medidas de control en la campaña siguiente

¿Cuáles son los daños ocasionados por Diatraea saccharalis? El principal perjuicio ocasionado por la plaga es la disminución del contenido de azúcar, que es ocasionada por hongos y bacterias que ingresan al tallo por la perforación que realiza el gusano y desdoblan la sacarosa. La Sección Zoología Agrícola determinó que con intensidades de infestación de un 1% ocasionan pérdidas equivalentes a 620 gramos de azúcar por tonelada de caña. Esto significaría que con 10% de infestación en un lote con rendimiento promedio (63 toneladas por hectárea), se estaría perdiendo 390 kilos de azúcar por hectárea. Esta disminución crece si se realiza la cosecha tardíamente, por ello se recomienda que los lotes con intensidades de infestación mayores a 10 % sean los primeros en ser cosechados.

Por cualquier consulta comunicarse con la sección Zoología Agrícola de la Eeaoc, al número de télefono 452-1000 interno 150.